El futuro del trabajo no se trata de humanos contra máquinas, sino de humanos potenciados por máquinas. La IA está asumiendo las tareas más repetitivas y tediosas, permitiendo que las personas se enfoquen en lo que realmente importa: la creatividad, la empatía y la estrategia.
Nuevas oportunidades laborales
Aunque existe el temor al desplazamiento laboral, la historia nos enseña que cada gran salto tecnológico crea más empleos de los que destruye. Estamos viendo el nacimiento de roles como ingenieros de prompts, especialistas en ética de IA y curadores de datos, profesiones que no existían hace apenas cinco años.
La clave para prosperar en esta nueva era es la adaptabilidad. Aprender a colaborar con sistemas inteligentes será la habilidad más valiosa del siglo XXI.